Social Icons

twitterfacebookgoogle pluslinkedinrss feedemail

"Yo siempre tengo la culpa"

Sentirse culpable por todo lo que le pasa en su vida, puede convertirse en una emoción autodestructiva.

Imagen
“Todo lo malo que me ha pasado en la vida me lo merezco (...) no me siento un buen ejemplo para mis hijos, por eso no viven conmigo y no los veo”, reveló hace unos días la ex vedette Lucy Cabrera, en un programa de televisión que terminó por desnudar sus sentimientos de culpabilidad por conductas que marcaron su vida y que, según ella, nunca se las perdonará.
Sin embargo, ¿hasta qué límite el sentimiento de culpa deja de ser una consecuencia de un acto inadecuado, para convertirse en una emoción destructiva? Para la psicoterapeuta de la clínica ‘Internacional’, Liliana Tuñoque, las raíces de la culpa pueden rastrearse desde la infancia, sobre todo si la persona tuvo que lidiar con padres que le impusieron una fuerte carga de responsabilidad y que la hacía sentir culpable por cualquier cosa que ella, o quienes estaban a su cargo, hacían mal. Esto, en la etapa adulta, termina por desarrollar una ‘vocación’ por este sentimiento negativo, ya que estas personas no solo se sienten mal por lo que han hecho, sino incluso por lo que podrían llegar a hacer.
“Obviamente todos cometemos errores de los cuales no estamos orgullosos, pero mirar al pasado constantemente recriminándose las equivocaciones, supone un gasto de energía innecesario, ya que llenamos la mente de pensamientos negativos y alimentamos una baja autoestima que no permite mirar el futuro con optimismo. En esta situación, la persona no se valora, descuida su imagen personal y surge la depresión. Lo ideal es compartir con una tercera persona el sentimiento de culpa para poder liberarlo, y recurrir a un especialista que le brinde un abordaje terapéutico para revalorarse”, sentencia la especialista.

 http://trome.pe/familia/1474827/noticia-yo-siempre-tengo-culpa
 

Usted ocupa el número