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Perder a un hijo: cuando el duelo se convierte en un problema de salud



Nadie está preparado para perder un hijo. Esta es una frase que Úrsula Barboza conoce bien. Cuando su hijo de 4 años murió, su dolor se transformó en apoyo a otras personas que han vivido la misma situación. Hace 6 años, ella fundó Thaniyay (“sanarse”, en quechua), un grupo de apoyo a padres que han perdido a sus hijos.

“Yo quería compañeros en este camino, quería estar con otras personas que me digan que sí iba a volver a ser feliz, que sí iba a poder seguir viviendo. Cuando estás con otras personas que han pasado por lo mismo que tú, sientes que hablas el mismo idioma”, comenta.

El caso de Úrsula nos lleva a reflexionar sobre lo difícil que es vivir un proceso de duelo, más cuando de perder a un hijo se trata.

En los últimos días, el asesinato de la menor de 11 años de iniciales M.G.V.R. ha llevado a cuestionar qué tan difícil es recuperarse después de una pérdida. La psicóloga Liliana Tuñoque comenta la asesoría de especialistas puede ayudar a tener un proceso de duelo saludable.

“Va a depender mucho del contexto familiar y la manera en cómo se ha dado la pérdida de este ser querido”, comenta.

Sigmund Freud explicaba que la pérdida de un hijo resulta un concepto inconcebible porque “es una ruptura abrupta del yo y de nuestra continuidad generacional”. Aquí toma sentido la sabiduría popular que comenta que los hijos deben ser quienes entierren a sus padres y no viceversa.

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El duelo es un proceso emocional, el luto es más una construcción social
Nadie está preparado para perder un hijo. Esta es una frase que Úrsula Barboza conoce bien. Cuando su hijo de 4 años murió, su dolor se transformó en apoyo a otras personas que han vivido la misma situación. Hace 6 años, ella fundó Thaniyay (“sanarse”, en quechua), un grupo de apoyo a padres que han perdido a sus hijos.

“Yo quería compañeros en este camino, quería estar con otras personas que me digan que sí iba a volver a ser feliz, que sí iba a poder seguir viviendo. Cuando estás con otras personas que han pasado por lo mismo que tú, sientes que hablas el mismo idioma”, comenta.

El caso de Úrsula nos lleva a reflexionar sobre lo difícil que es vivir un proceso de duelo, más cuando de perder a un hijo se trata.

En los últimos días, el asesinato de la menor de 11 años de iniciales M.G.V.R. ha llevado a cuestionar qué tan difícil es recuperarse después de una pérdida. La psicóloga Liliana Tuñoque comenta la asesoría de especialistas puede ayudar a tener un proceso de duelo saludable.

“Va a depender mucho del contexto familiar y la manera en cómo se ha dado la pérdida de este ser querido”, comenta.

Para la psicóloga clínica Maribel Briceño, la pérdida es difícil de superar y casi imposible de olvidar por completo.
Para la psicóloga clínica Maribel Briceño, la pérdida es difícil de superar y casi imposible de olvidar por completo. | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Getty Images
Para la psicóloga clínica Maribel Briceño, la pérdida es difícil de superar y casi imposible de olvidar por completo.

“Creo yo que queda siempre como un proceso tras la muerte de un hijo, uno se resigna quizás, uno aprende a vivir con ello, pero no podría decir que se supera totalmente”, explica.

Sigmund Freud explicaba que la pérdida de un hijo resulta un concepto inconcebible porque “es una ruptura abrupta del yo y de nuestra continuidad generacional”. Aquí toma sentido la sabiduría popular que comenta que los hijos deben ser quienes entierren a sus padres y no viceversa.

Briceño comenta que el sentimiento de angustia y su posterior camino hacia cuadros severos de depresión están relacionados a un futuro trunco.

El psiquiatra Humberto Castillo explica que vivir el duelo resulta positivo para la recuperación, a largo plazo, de los deudos. Sin embargo, no es así cuando se manifiestan signos depresivos y de tristeza profunda. “Cada día, cada semana, este sentimiento de culpa, este dolor, cada vez va disminuyendo poco a poco y va apareciendo la resignación. Cuando el proceso se trunca en algún momento, ya estamos en un duelo patológico”, afirma.

El psicoterapeuta José Baldeón sugiere algunos rituales terapéuticos de despedida: “Una carta, otra ceremonia, el reunir las cosas del fallecido, es un despido más racional, porque el primer despido fue muy emocional”

"Cuando uno toma consciencia de que lo que perdió es una persona, por más que haya sido muy importante; va a haber una reparación que puede ser más rápida o a veces más lenta, dependiendo de la personalidad”.
El profesional agregó que la depresión sí se puede tratar con psicoterapias y psicofármacos; pero también es necesario que se elabore correctamente el proceso de duelo para luego reacomodarse a la nueva vida.

Ya dice la frase: Abrazar el dolor, es decir, no reprimirlo ni negarlo, es avanzar en el difícil camino del duelo.

Enlace: https://goo.gl/Vt5HqB
 

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